jueves, 17 de noviembre de 2011

Entrevista a E.T.A: La lucha armada ha hecho una gran aportación pero también ha dado señales de agotamiento en Euskal Herria

 x Gara

"El proceso debe conllevar la desmilitarización de Euskal Herria, sin duda alguna. El final de la confrontación armada no podría entenderse si Euskal Herria permanece llena de fuerzas armadas. Porque ¿cuál sería su objetivo si no es la amenaza de conculcar la voluntad de la ciudadanía vasca? ¿Cuál sería su función si no es la persecución de la actividad política del independentismo? Si la solución debe ser democrática, no debe estar bajo la amenaza de fuerzas armadas."
La declaración de ETA tiene carácter histórico. Después de 50 años, ¿cómo llega la organización a tomar esta decisión?

La decisión está ligada al momento histórico del proceso de liberación. Y aunque se ha producido ahora, el origen de la reflexión se puede situar, por los menos, una década antes, cuando comenzamos a considerar que en Euskal Herria había condiciones para la materialización del cambio. Sin embargo, visto desde entonces, no ha sido un proceso estructurado y lineal. Podemos decir que ha supuesto un proceso de maduración de una profunda reflexión.

En medio de esa reflexión aparecía una pregunta: si hemos frustrado el intento de asimilación y si hay condiciones para el cambio, ¿qué debemos hacer para que esas condiciones sean factores decisivos para efectuarlo?

Asimismo, surgió una nueva realidad. El potencial que mostró la experiencia de Lizarra-Garazi encendió todas las alarmas en el Estado, que decidió dar un salto cualitativo en su estrategia: dejar a la izquierda abertzale, a través de la ilegalización, fuera del escenario político. Sin base social, sin referente político-institucional, con las opciones de profundizar en la construcción nacional anuladas, el objetivo del Estado consistía en reducir la iniciativa de la izquierda abertzale sólo a lucha armada, con la esperanza de que la represión policial la neutralizara.

Todo ello provocó un parón en el proceso de liberación: el bloqueo. Y lo que era aún más perjudicial, colocó en grave peligro las condiciones creadas. La izquierda abertzale debía tomar la iniciativa, para escapar de esa trampa y para poner las bases del nuevo ciclo político cuyo objetivo debía ser materializar el cambio. Pero no se podía hacer de cualquier forma. Había que dotar de credibilidad al camino a recorrer, y era preciso dar un impulso decisivo para abrir el nuevo ciclo en toda su dimensión. Había que cerrar un ciclo para abrir del todo el nuevo. Y eso incidía de lleno en la lucha armada.

Por tanto, además de sobre el momento histórico, había que debatir específicamente sobre la lucha armada...

Sí, así es. Y no es un debate sencillo. Pero la preocupación principal era la siguiente: si Euskal Herria sigue oprimida y sus derechos conculcados, ¿qué vamos a hacer para destruir el muro levantado por los estados? A nuestro entender, en estos 50 años, la lucha armada ha hecho su aportación, una gran aportación, para llegar al momento en el que estamos y para generar las condiciones existentes. Pero ha mostrado también señales de agotamiento para, de aquí en adelante, fortalecer el proceso y lograr mejores condiciones. En el momento en el que nos encontramos, lograr mayor adhesión hacia nuestro proyecto, acumular fuerzas para confrontar con el Estado como pueblo y activar la mayoría social que está a favor del cambio serán las claves para echar abajo ese muro. Por eso ha tomado ETA esta decisión histórica. Para recoger la cosecha de estos años de lucha y ponerla al servicio de esa estrategia.

Sin embargo, las autoridades españolas dicen que la decisión es fruto de la derrota. ¿Qué les contestarían?

El discurso de la derrota es parte de la estrategia de los estados, fabricado con el objetivo de provocar desánimo en la izquierda abertzale y neutralizar las opciones que esa decisión abre en este momento político. Sin embargo, la realidad es otra bien distinta, y el nerviosismo resulta notorio entre quienes se encontraban cómodos con la situación anterior. Como hemos señalado, los estados prepararon la trampa para acabar con la izquierda abertzale, pero hemos escapado y hemos llevado la confrontación a un nuevo escenario, fuera de su control.

Además, la izquierda abertzale no ha variado sus objetivos políticos, no ha dejado de luchar. Al contrario, se han incrementado el apoyo y las opciones para lograr esos objetivos, y también ha crecido la credibilidad del camino propuesto. El independentismo se ha estructurado firmemente y se ha provisto de nuevos recursos. El reconocimiento de Euskal Herria y de su derecho a decidir es una reclamación de la mayoría de la sociedad vasca. La opresión estatal y su cerrada actitud están cada vez más erosionadas en Euskal Herria. El conflicto está a la vista de todos, y la necesidad de su resolución se encuentra en el centro del debate político. Y España y Francia saben que cada vez tendrán más dificultades para soslayar esa situación. Todavía tenemos un buen trecho por delante hasta lograr la libertad, y no será fácil, pero vamos a ello. Con total determinación.

Sé que no es un registro habitual en ustedes, pero ¿qué es lo que han sentido después de tomar esta decisión?

No es fácil exponer lo que tenemos dentro. Se acumulan muchos sentimientos. Una decisión de este calado te trae a la mente a todos los compañeros que pertenecen o han pertenecido a esta organización. A los compañeros que la lucha se ha llevado para siempre. A quienes aún están presos. A los ciudadanos y ciudadanas que en el conjunto de Euskal Herria han ayudado a ETA. A los miembros de la izquierda abertzale. Te trae al recuerdo los momentos duros de la lucha, sus momentos difíciles, el sufrimiento. Pero, también, los momentos hermosos vividos con los compañeros. Las alegrías que nos ha producido y las tristezas que nos ha dado la lucha.

Hay un gran sentimiento de responsabilidad. Por esos compañeros, por Euskal Herria, por la lucha de liberación. También existe felicidad y orgullo, por todo lo que esta organización, en su pequeñez, ha hecho hasta ahora. Hay convencimiento e ilusión, por el nuevo escenario que se le ha abierto al proceso de lucha. Y esperanza de ofrecer un futuro de libertad a nuestros hijos e hijas.

Y, por qué negarlo, existe el sentimiento de haber perdido algo, el mismo sentimiento que ha tenido mucha gente en Euskal Herria. Porque ETA no sólo somos los miembros que la componemos. ETA, sobre todo, es del pueblo. El camino recorrido hasta ahora ha marcado la vida de todos nosotros. Nos ha dado una forma de ser, una identidad. Se la ha dado a Euskal Herria. Y aun sabiendo que se trata de una decisión para dar impulso a la lucha de liberación, resulta difícil evitar ese nudo interno provocado por tanto sentimiento acumulado.

¿Cómo valoran las reacciones obtenidas por la declaración?

Se puede decir que, en la mayoría de los casos, han seguido el guión preestablecido. No obstante, hay que subrayar que todos han constatado la importancia de la decisión histórica. Todos saben que se ha abierto un nuevo ciclo, y han querido fijar la posición respecto a ese nuevo periodo.

Por otro lado, en general, ha recibido numerosas respuestas positivas en la sociedad vasca y entre los agentes vascos. La decisión ha fortalecido la reclamación de la solución integral, y se demanda pasos concretos a Madrid y París. Ambos gobiernos no han dado la talla. ¿Cómo se puede plantear que no se debe hacer nada cuando la sociedad vasca e importantes agentes internacionales les están interpelando directamente? El Gobierno de Gasteiz también ha andado despistado, lejos de la realidad vasca. Está bien abrir una ronda de diálogo con los diversos agentes, pero resulta bastante vergonzoso que una iniciativa emprendida con urgencia tenga como objetivo decir que no hay urgencia.

En todo caso, más importante que las reacciones actuales será el comportamiento que cada agente tome de cara al futuro, y no sólo por parte de los gobiernos de Francia y España. En Euskal Herria algunos han puesto como excusa la actividad armada de ETA. Eso se ha acabado. ¿Y ahora qué? ¿Qué hará ELA? ¿Qué hará el PNV a favor de Euskal Herria? ¿Qué se va a hacer para lograr el derecho a decidir? ¿Qué van a hacer el PSOE, el PP y UPN ante las demandas de la mayoría de la sociedad vasca?

Se ha destacado la «prudencia» de Rajoy. ¿Comparten esta apreciación?

Es verdad que esa reacción rompe con el discurso negativo, agresivo y sin sentido de hasta ahora. Ante esta coyuntura histórica, quien tiene muchas posibilidades de ser presidente de España debe actuar con responsabilidad, y es de suponer que Rajoy lo ha entendido así.

La declaración es la respuesta que dan ustedes a la Conferencia Internacional, pero va más allá, ¿no?

Sí. Aunque se sitúa en la hoja de ruta que dibuja la Conferencia Internacional, la decisión tiene una dimensión estratégica y responde al ciclo que se ha abierto en el proceso de liberación.

Sin embargo, la conferencia ha supuesto un hito. ¿ETA ha tenido relación, de forma directa o indirecta, con los agentes internacionales?

Sí. Tal y como señalamos en el comunicado de finales de setiembre, llevamos mucho tiempo trabajando por impulsar el proceso de solución y, para ello, resultaba muy importante incrementar la participación de la comunidad internacional. Por eso, no sólo hemos tenido relación, sino que hemos tomado compromisos ante ella.

¿Y con el Gobierno español?

No se ha producido ninguna reunión directa entre ETA y el Gobierno de España. Sin embargo, podemos decir que, en los últimos meses, hemos tenido un conocimiento mutuo y, que nosotros sepamos, el PP está al corriente.

Una de las aportaciones de la conferencia fue la de dirigirse al Gobierno francés. ¿Cómo debería responder?

Tendría que dar una respuesta positiva. Francia es parte del conflicto y debe tener una participación directa en su resolución. Además, en Francia se están alzando cada vez más voces solicitando pasos del Gobierno. No puede eludir por más tiempo su responsabilidad, como si fuera un mero problema español.

¿Ha habido algún tipo de acuerdo, base pactada o algo similar?

En primer lugar, hay que aclarar que el proceso actual es diferente respecto a los que hemos conocido hasta ahora. Ante la cerrazón de los estados, la izquierda abertzale tomó la decisión de iniciarlo desde su propia iniciativa, sin esperar a la voluntad de los estados. Es por eso que ha dirigido su iniciativa y compromisos hacia Euskal Herria y la comunidad internacional, para activar cada vez más fuerzas a favor de la resolución justa y democrática del conflicto, hasta lograr, poco a poco, resquebrajar la estrategia estatal. Fue una decisión valiente y creemos que está siendo fructífera. Los estados mantienen su cerrazón, pero cada vez con mayores dificultades, cada vez con mayor desgaste.

Volviendo a su pregunta, no existe un acuerdo concreto o resolutivo para la superación del conflicto, pero se está dibujando la secuencia de los pasos que debe seguir la vía de solución, componiendo una especie de hoja de ruta. Los pasos que deben dar las diferentes partes están fijados, y hay que avanzar en ellos.

Las elecciones generales españolas están a la vuelta de la esquina y se da como seguro que habrá cambio de gobierno. Teniendo en cuenta las posiciones tan duras que ha mantenido el PP, ¿qué consecuencias puede tener ese hecho?

En nuestra opinión, cuál es el partido que gestiona el Gobierno español no supone una variable decisiva. Además, en comparación con la posición del PP, no se puede decir que el Gobierno del PSOE haya mostrado una especial voluntad para acometer la solución democrática del conflicto.

Sea cual sea el color que tenga el Gobierno de España a partir del 20 de noviembre, tendrá sobre la mesa el conflicto que mantiene con Euskal Herria. Tendrá también el llamamiento concreto hecho por la Conferencia Internacional y por la propia ETA. Y también las reivindicaciones de amplios sectores de la sociedad vasca de que respete los derechos de los presos políticos, de que termine con la estrategia de ilegalización y de que reconozca los derechos del pueblo vasco. A nuestro juicio, más allá de caer en especulaciones, la clave se encuentra en que cada vez más ciudadanos y ciudadanas se comprometan en torno a esas reivindicaciones y la presión aumente.

UNA MIRADA AL PASADO

Es una decisión muy importante. Se puede hablar de hito histórico. Con una mirada retrospectiva, ¿cuáles han sido en la historia de ETA otros momentos decisivos como éste? Es decir, ¿con qué otros momentos históricos se puede comparar el presente?

En el transcurso político de estas cinco largas décadas ha habido muchas resoluciones importantes sujetas a las circunstancias de cada momento. Sin embargo, son tres las decisiones más importantes que ETA ha tomado en su historia, que han marcado y marcarán la historia reciente de Euskal Herria. La primera, en pleno franquismo, cuando se constituyó ETA para hacer frente al Estado español y para liberar Euskal Herria. La segunda, cuando la reforma española no atendió a las reclamaciones de Euskal Herria y se produjo la división entre las fuerzas abertzales, con la decisión de ETA de continuar con la lucha armada. Y la tercera, ésta de ahora, con el anuncio de su fin.

En todo caso, hay que dejar claro que ETA no ha sido jamás un mero grupo armado de naturaleza política, sino una organización política que en un momento histórico decidió practicar la lucha armada.

Sin embargo, el PNV dice que ETA es un error desde su nacimiento o, al menos, que la decisión que se ha adoptado ahora debía haberla tomado hace 30-35 años. Afirma que se equivocaron, tanto ETA como el conjunto de la izquierda abertzale, ante la reforma del franquismo.

En Euskal Herria no hay muchos que vean un error en el nacimiento de ETA. ¿Cómo estaba Euskal Herria? ¿Qué ofrecía el PNV ante esa situación?.

El surgimiento de ETA cambió de raíz la situación y dejó consecuencias profundas a futuro. Ante la desesperanza que provocaba la asfixiante opresión, amplió la oferta de la lucha por la libertad, y, junto a ello, impulsó la recuperación política, social y cultural.

Es cierto que hace 34 años la posibilidad del fin de la lucha armada estuvo sobre la mesa. Aquello fue en Xiberta, y la elección del PNV lo malogró, cuando aceptó el marco de partición impuesto por España y cuando prefirió zambullirse en su gestión. A consecuencia de esa elección, el PNV logró ámbitos de poder, a cambio de participar de lleno, junto con las fuerzas españolas, en el intento de neutralizar al independentismo. ¿Cuál es el balance de esa elección en lo que respecta al futuro de Euskal Herria? Siendo durante muchos años la fuerza hegemónica y gestionando las principales instituciones, ¿qué ha hecho el PNV para que el derecho a decidir del pueblo vasco sea reconocido? ¿Cuáles son las opciones que el marco vigente ofrece para la libertad de Euskal Herria? Ha sido la estrategia del PNV la que ha fallado. Y no lo dice sólo ETA, sino cada vez sectores más amplios de la sociedad vasca. Es por eso que el PNV utiliza un discurso tan agresivo contra la izquierda abertzale.

La izquierda abertzale no picó en el anzuelo y, en la fase posterior de la reforma, se comprometió con la defensa de Euskal Herria, a la vez que se involucraba totalmente en el trabajo de la construcción de la nación vasca. En aquella época, frente al entramado jurídico-político que buscaba la desaparición de Euskal Herria, ETA adoptó una trascendente decisión: continuar con la lucha armada. Y mediante la lucha armada, entre otras cosas, se impidió que el modelo de imposición de la reforma se afianzase en Euskal Herria. Mediante la lucha armada, entre otras cosas, Euskal Herria ha llegado a tener abiertas las puertas de la libertad.

Dicen que son ellos quienes han protagonizado la construcción nacional...

Por suerte, ha habido mucha gente en la labor de construir la nación vasca, entre ellos, también militantes del PNV. La construcción nacional la ha hecho el pueblo: en la dinámica por el euskara, en la cultura, en la enseñanza, en defensa de la tierra, en defensa de los derechos de los trabajadores...

El «auzolan» ha suplido la falta de compromiso institucional. Y más aún, el compromiso popular ha tenido que hacer frente a los ataques dirigidos desde las instituciones gestionadas por el PNV. No hay más que ver el daño que ha hecho a los ciudadanos y ciudadanas el modelo neoliberal que ellos han sostenido. Euskal Herria ha seguido adelante gracias a la ciudadanía y al movimiento popular, y así será también en el futuro.

Sin embargo, la historia no es perfecta. ¿Tiene la autocrítica lugar respecto a lo hecho durante todos esos años?

Nosotros no hacemos una lectura lineal de nuestra historia. Sabemos que hemos cometido errores, y que no hemos acertado siempre. Nos esforzamos por aprender de esos errores y de corregirlos en la medida de lo posible. Como organización revolucionaria, nos guiamos por una autocrítica permanente, de la que también son consecuencia los cambios de estrategia o sus adecuaciones.

Con todo, la izquierda abertzale cuenta con una característica que le hace más fiable respecto al resto de fuerzas: que siempre ha antepuesto los intereses de Euskal Herria a cualquier otra cosa, y que ha actuado con valentía y generosidad en su defensa.

¿Xiberta, Argel, Lizarra-Garazi y el último proceso de negociación pueden calificarse de fracasos?

De ninguna manera. Esos hitos históricos no nos satisfacen del todo, en la medida en que no hubo posibilidades de llevarlos a término, pero todos ellos han dejado cosas positivas, todos ellos han dejado enseñanzas.

Quizá Xiberta sea el episodio más decepcionante. Fue la primera ocasión para responder como pueblo a la negación de Euskal Herria, pero no fue posible. Supuso una ruptura profunda, una herida que tres largas décadas después no se ha cerrado. Una herida de la que también se ha alimentado el conflicto. En Argel, logramos sentar al Estado en la mesa de negociación. Aquello supuso el reconocimiento del conflicto y el reconocimiento concreto de una organización que lucha por la libertad; dio credibilidad al camino escogido. Lizarra-Garazi cambió el escenario político de raíz y de forma permanente. Si, con el objetivo de aislar a la izquierda abertzale, el Pacto de Ajuria Enea ideó esa división entre violentos y demócratas, después, en un lado se colocaron los abertzales, los sectores de izquierdas y los demócratas que sostenían que la clave de la resolución del conflicto residía en el derecho a decidir del pueblo vasco, y en el otro, los partidarios de la Constitución española. Las condiciones que hoy en día citamos a menudo fueron sembradas con aquella semilla. Y en el último proceso quedaron establecidas las claves del método y del contenido para la resolución del conflicto.

El proceso de liberación es dinámico y se construye gracias a la acumulación de diferentes experiencias. Por eso, seguramente había que pasar por esas fases para llegar al punto en el que nos encontramos. Se puede decir que hoy nos encontramos con el desarrollo de todo aquello, acumulando fuerzas y estructurando un nuevo proceso negociador. Contamos con toda aquella experiencia.

Sin embargo, no se profundizó suficiente en las oportunidades surgidas. ¿Por qué?

Cada momento histórico necesitaría una lectura específica y, seguramente, no habría una lectura única y perfecta. En estos casos, cada parte tendría que preguntarse a sí misma si hizo todo lo que estaba en su mano.

Ello no quiere decir que todas tengan la misma responsabilidad. La izquierda abertzale ha iniciado cada proceso con la intención de llevarlo hasta el final, con responsabilidad, con el objetivo de alcanzar una solución justa y democrática. ETA ha cumplido todos los acuerdos y cuando los procesos se han roto formalmente ha seguido en la misma línea. El Estado español, en cambio, ha actuado con malicia. No buscaba la paz y la resolución, sino neutralizar la lucha de liberación. Ha buscado la ruptura de los procesos nada más iniciarse, porque consideraba que sería la izquierda abertzale la que pagaría las consecuencias. También hay que citar la posición del PNV. Ha estado mirando a los intereses partidistas, con miedo a la situación que se crearía si un proceso así saliese adelante. En Argel, su posición fue determinante en la ruptura, y en el último proceso se alineó con el Estado. En Lizarra-Garazi, puso freno cuando vio la potencialidad con la que contaba el proceso para hacer el camino hacia la independencia.

Además de la posición de cada parte, en todos los procesos la izquierda abertzale ha extraído una conclusión común: que no ha profundizado suficientemente en la activación popular. El pueblo debe ser el protagonista. Sólo el pueblo puede garantizar el desarrollo del proceso.

¿Y por qué va a ser en esta ocasión diferente?

No se puede saber cómo será en esta ocasión. El final está sin escribir. La ciudadanía vasca y, en especial, los miembros de la izquierda abertzale deben tenerlo muy presente. Se puede tener la tentación de pensar que todo está atado. que se resolverá no se sabe en qué mesa. No. La ciudadanía debe construir el proceso y los miembros de la izquierda abertzale tienen una gran responsabilidad. Nadie nos dará nada, lo tenemos que ganar nosotros, con el trabajo y lucha diaria.

La izquierda abertzale ha entrado con determinación. Además, la decisión de ETA fortalece esa disposición. Después, el proceso se puede alargar en el tiempo, en función del comportamiento de los estados y de la madurez de las fuerzas políticas. Pero no hay otra alternativa que no sea el propio proceso. El pueblo lo tiene que alimentar para llevarlo hasta el final.

Resulta evidente que para llegar a esta coyuntura histórica ha tenido mucha influencia la reflexión, el debate y las decisiones de la izquierda abertzale. La resolución «Zutik Euskal Herria» se aprobó a comienzos de 2010. Visto desde hoy en día, ¿qué valoración hace ETA de aquel proceso?

Quisiéramos realizar un primer apunte. Muchas veces se relaciona la actual situación con aquel debate. Tiene su importancia, en la medida en que se realizó un ejercicio para el cambio de estrategia. Pero, en nuestra opinión, por decirlo de alguna manera, no nos encontramos en el segundo o tercer año de la apuesta política, sino en el 52º. Seguramente podríamos ir más atrás. Este punto de vista es fundamental en la reflexión de la izquierda abertzale, para recordar de dónde venimos y a dónde vamos.

En todo caso, la izquierda abertzale acertó de pleno en su reflexión. Hizo una lectura adecuada del momento histórico del proceso de liberación y de la estrategia de los estados. Estableció una estrategia eficaz para superar el parón en el proceso de liberación y entrar en la fase decisiva sobre las condiciones gestadas por años de lucha. Aunque la idoneidad de esta estrategia habrá que juzgarla a largo plazo, en comparación con la situación de hace un par de años -viendo dónde estábamos y dónde estamos-, su trayectoria ha demostrado ya, pese a todas sus deficiencias, la fertilidad del camino abierto y la viabilidad del proceso.

En todo caso, en ese proceso es evidente que no hubo una sintonía plena en la lectura sobre la fase política, o eso es, al menos, lo que ha trascendido...

Sí, es verdad. Hubo diferentes lectura, y eso influyó en el debate de los diferentes aspectos de la estrategia: respecto al momento de abrir el proceso, a su caracterización o a la función de la propia lucha armada. En otros casos, aun estando de acuerdo con la estrategia, las divergencias estuvieron en sus concreciones. Y más allá de las lecturas diferentes, hubo otros problemas, sobre todo sobre la forma de abrir y desarrollar el debate. Aunque fue una discusión fructífera, dejó heridas y dudas. ETA, atendiendo a su responsabilidad, ha hecho autocrítica, porque en ese momento no cumplió debidamente la función que le correspondía hacia la izquierda abertzale.

En esa situación, el Estado español realizó un gran esfuerzo por auspiciar la escisión en la izquierda abertzale. Pero no lo logró, porque la izquierda abertzale ha demostrado una gran madurez y responsabilidad. Se dispusieron los medios para gestionar las contradicciones y unificar criterios, aceptando siempre que pueden existir diferentes visiones y que ello es lícito. Hoy podemos decir con orgullo que existe una fuerte cohesión interna en la izquierda abertzale, a diferencia de lo que pasa en otras muchas fuerzas.

Diferentes responsables y representantes políticos han concedido gran trascendencia al «relato» del conflicto. Al parecer, debe quedar claro que el origen principal del problema es ETA. ¿Qué es lo que dice ETA ante ello?

El relato del conflicto habrá que hacerlo al encauzar la resolución del propio conflicto. Nosotros queremos que sea el relato de cuando Euskal Herria recuperó la paz y la libertad, para que sea la historia que alguna vez se estudie sobre la constitución del Estado Vasco. Y quisiéramos que fuera un ejercicio colectivo, en el que cada cual escriba el apartado que le corresponde.

Sin embargo, quienes quieren escribir ahora el relato desean dejar para siempre al pueblo vasco en la situación de imposición actual. Por eso quieren colocar a ETA como origen del problema, en contra de toda lógica. El conflicto no comenzó con el surgimiento de ETA y no ha terminado cuando ETA ha anunciado el final de su actividad armada, tal y como demuestran, con suficiente claridad, las reivindicaciones de solución de la sociedad vasca.

ÁMBITO DE NEGOCIACIÓN ETA-GOBIERNO

Se muestran dispuestos a sentarse en una mesa para abordar y dar una solución a las consecuencias del conflicto. Uno de los temas principales es el de los presos. En opinión de ETA, ¿de qué forma, en qué términos, hay que encararlo? ¿Dónde se sitúan los mínimos en esta cuestión?

En primer lugar, hay que darle una respuesta en términos políticos y generales. Cuando hablamos de cerrar un ciclo, la solución debe ser colectiva. En segundo lugar, el proceso debe traer consigo la vuelta a casa de todos los presos y presas vascos. Cualquier otra opción sólo puede plantearse desde propósitos de venganza o por intereses políticos particulares, pero no si se pretende construir una solución firme y duradera. ¿Alguien puede imaginarse la paz con las cárceles de España y Francia llenas de presos políticos vascos? Otra cosa, importante también, es cómo se lleva a cabo eso. Es lo que hay que hablar y acordar en la mesa de diálogo.

El tiempo también tiene su importancia. Debería resolverse cuanto antes, tanto por el aspecto político como por el humano. Eso daría al proceso una gran fortaleza y credibilidad.

¿Y los exiliados? Puede haber situaciones muy dispares en ese colectivo.

Hay situaciones diferentes, sí, y la salida a algunas de ellas no debería retrasarse mucho. El propio Colectivo de Exiliados ya ha tomado la iniciativa con anterioridad, a modo de iniciativa política. Por lo demás, también en este caso sirve lo manifestado respecto a los presos políticos. Todos los exiliados vascos deben estar en casa.

¿ETA pretende representar a todos ellos, o esos colectivos deben tener voz propia?

Esos colectivos tienen voz propia y deben seguir teniéndola, sin duda alguna. En la medida en que son agentes políticos, tienen derecho a participar en el proceso. Para construir un escenario de paz y libertad, constituyen uno de los activos políticos principales de Euskal Herria, y creemos que les corresponde una función importante a la hora de impulsar y reforzar el proceso.

En el ámbito negociador, en la medida en que deben superarse las consecuencias del conflicto en su globalidad, ETA asume la gestión de esos aspectos. No lo haría si no contara con la autorización de ambos colectivos. Además, de cara a la negociación, ETA ha adoptado un compromiso concreto: no tomará ninguna decisión que afecte a los presos y exiliados vascos sin contar con su aprobación.

La cuestión de las víctimas creará gran expectación y, quizá, mucha polémica. ¿Cuál será la posición de ETA?

En este tema existe una gran utilización política y manipulación. La principal víctima del conflicto es Euskal Herria, un pueblo que han pretendido hacer desaparecer y que ha sido continuamente agredido. Un pueblo que no ha podido construir su futuro desde la libertad. Las principales víctimas han sido las vascas y los vascos. No hay generación que haya conocido la paz y la libertad. ¿Quién mide el daño y el sufrimiento que ha provocado esa realidad? Se menciona el sufrimiento de estos últimos 43 años, ¿pero quién pone el límite? También podríamos retrotraernos más en el tiempo. Podríamos citar las matanzas sufridas por el pueblo vasco en el último siglo. ¿O es que la actual confrontación armada no prendió de los rescoldos que dejó el bombardeo de Gernika?

La confrontación armada de las últimas décadas ha causado mucho sufrimiento, sin duda. También las acciones de ETA. No somos insensibles.

Hemos conocido el sufrimiento en nuestras propias carnes. Sabemos lo que es perder compañeros de lucha, qué es el dolor, qué supone no tener al lado a los seres queridos. Pero no podemos estar de acuerdo con esa lectura que pretende hacer olvidar las claves del conflicto. No podemos estar de acuerdo con ese propósito de condenar la lucha por la libertad. No podemos estar de acuerdo con esa única realidad que pretenden presentarnos, y tampoco con esa actitud fascista y la sed de venganza que se está alimentando en los últimos años en España.

ETA tiene un compromiso absoluto con el proceso de resolución. Hay que solucionar definitivamente el conflicto, en su globalidad, superando todas las violencias y abordando las raíces del mismo. Ése es el único camino para construir un escenario de paz real y duradero y para garantizar que el conflicto no provocará más sufrimiento.

Junto a ello, hay que trabajar la memoria histórica. Se habla mucho del reconocimiento del sufrimiento y de las víctimas. Es importante. Y hay múltiples víctimas y sufrimientos generados por la violencia de los estados que siguen sin ser reconocidos: el terrorismo de estado, la tortura, los asesinatos de militantes de ETA, la violencia de las fuerzas policiales... En la mayoría de los casos, incluso se niega que haya ocurrido.

Euskal Herria está repleta de fuerzas policiales. ¿El proceso debe influir en esta situación?

El proceso debe conllevar la desmilitarización de Euskal Herria, sin duda alguna. El final de la confrontación armada no podría entenderse si Euskal Herria permanece llena de fuerzas armadas. Porque ¿cuál sería su objetivo si no es la amenaza de conculcar la voluntad de la ciudadanía vasca? ¿Cuál sería su función si no es la persecución de la actividad política del independentismo? Si la solución debe ser democrática, no debe estar bajo la amenaza de fuerzas armadas.

Además, es un paso fundamental también para cerrar las heridas que ha dejado el conflicto. Los distintos cuerpos armados han causado mucho dolor en este pueblo. Las páginas más oscuras de ese relato que hemos mencionado las ha escrito la Guardia Civil. Supondría un paso de gran importancia para la conciencia colectiva de la ciudadanía vasca.

¿Están dispuestos a hablar de desarme? ¿Han hablado de ello, por ejemplo, con la Comisión de Verificación?

La cuestión de las armas está incluida en la agenda de la negociación entre ETA y el Estado, y estamos dispuestos a hablar de ello y también a adoptar compromisos, en la lógica de la solución de todas las consecuencias del conflicto.

En cuanto a la segunda pregunta, no; no hemos tratado sobre ello con la Comisión de Verificación. Seguramente podría jugar un papel, pero hay que ir paso a paso.

¿Qué modelo negociador prevén? ¿Dónde, cómo, quién, ante quién...?

Hay que configurar un modelo negociador fuerte y efectivo. Para ello, hay que emprender conversaciones directas entre ETA y los estados español y francés, con la dinamización de algún agente internacional que ayude al proceso. Creemos también fundamental la participación de observadores internacionales para hacer seguimiento del desarrollo de los acuerdos que se adopten y, por tanto, como garantía del cumplimiento de esos acuerdos.

Respecto a la agenda negociadora, en nuestra opinión, hay tres temas principales: la vuelta a casa de todos los presos y exiliados políticos vascos, la inutilización de las armas de ETA y la desmilitarización de Euskal Herria. En la mesa de negociación hay que acordar las fórmulas para desarrollar todo eso, y se puede prever que será necesaria la ayuda de asesores.

El modelo está bastante asentado según la experiencia de anteriores procesos. Y ETA está dispuesta. Por lo tanto, el proceso de diálogo podría iniciarse mañana mismo si los gobiernos dan una respuesta positiva.

¿Y si los estados no están dispuestos a dar ningún paso significativo?

Puede que lo intenten, con la convicción de que bloqueando este carril frenarán el proceso político. O que lo hagan porque, simplemente, no quieren ninguna solución. Observando anteriores experiencias, no hay ninguna razón para confiar en la voluntad de los estados.

Eso dificultaría la situación, en la medida en que el proceso requiere de la participación de los estados. ¿Cómo se le podría hacer frente? Asumiendo el reto. Hay que actuar con paciencia, sin resignarse, prosiguiendo con la lucha y el trabajo diario, agrupando nuevas fuerzas, dando mayor eficacia a las ya existentes... El proceso no se va a desarrollar sólo en la mesa negociadora. La reivindicación y la presión popular tienen una función decisiva. Además, la decisión de ETA ha dado una responsabilidad añadida a toda la ciudadanía, y especialmente a la base social de la izquierda abertzale. Son tiempos de compromiso. Y resulta fundamental ser conscientes de ello.

SOLUCIÓN POLÍTICA

Que el conflicto político requiere una solución política es una convicción extendida en Euskal Herria. Además, cada vez son más las voces que abogan por una nueva estructura jurídico-política. El derecho a decidir también es una referencia. ¿Cómo observa ETA el desarrollo del ámbito de la resolución política?

La resolución política debe responder a las claves del conflicto para que en Euskal Herria se instale una situación democrática. El primer paso es el proceso de diálogo que debe desarrollarse entre los agentes políticos y sociales vascos. Evidentemente, este proceso tendrá que llevarse a cabo sin ningún tipo de violencia ni de injerencia. El objetivo de las negociaciones debería ser un acuerdo democrático en el que se recoja una formulación pactada del reconocimiento de Euskal Herria y del derecho a decidir. De esa manera, todos los proyectos políticos serían materializables, incluida la independencia.

El acuerdo democrático debería recibir el respaldo legitimador de la ciudadanía vasca, en forma de ratificación en una consulta popular. A partir de ahí, debería abrirse un proceso de negociación entre los estados y una representación de los agentes políticos y sociales de Euskal Herria. No sobre el contenido del acuerdo, porque eso sólo les corresponde a los agentes vascos, y a los ciudadanos y ciudadanas vascos; el objetivo de esas negociaciones sería la aplicación de ese acuerdo democrático.

¿Detrás de estas opiniones existe una voluntad de tutelaje sobre la resolución política? Se trata de una de las acusaciones que siempre se ha repetido contra ETA.

ETA nunca será una amenaza para ese proceso, como ya ha quedado bien claro. Nunca lo ha sido. ETA tiene su opinión y hace sus reflexiones. Eso es lo que estamos haciendo. Pero ETA no estará sentada en la mesa de la negociación política. La que represente en esa mesa a la izquierda abertzale en su conjunto será la unidad popular, principal referencia política de la izquierda abertzale.

Las fuerzas favorables a España y Francia deberían participar por medio de los representantes que esos partidos tienen en Euskal Herria. Es necesario. Pero a partir de ahí, el proceso no debe sufrir ningún tipo de amenaza o injerencia exterior. Ni de los estados ni de nadie. Debe ser un proceso caracterizado por la voluntad y el deseo de la ciudadanía vasca; basado en su palabra y en su decisión.

También en otras ocasiones han manifestado que la voluntad de la ciudadanía constituye la base y la referencia. ¿Creen que se ha avanzado lo suficiente para que eso sea posible?

Se ha avanzado en lo que concierne a la conciencia y la madurez política de la ciudadanía vasca. Los ciudadanos y ciudadanas vascos quieren tomar la palabra, tanto en el proceso democrático como en el día a día de la vida política y social.

Por lo que respecta a las fuerzas favorables a España y Francia, aún no han hecho ese ejercicio democrático. Si pueden imponer su proyecto por la fuerza, no les importa la voluntad popular. No hay más que ver la arrogancia del Gobierno de Gasteiz, aun consciente de que carece de legitimidad democrática. De todas formas, no les será fácil dar la espalda a las demandas de la ciudadanía.

¿Tendrán las fuerzas políticas la suficiente madurez para materializar un acuerdo político que responda a la raíz del conflicto?

La sociedad vasca no aceptaría otra cosa. Desgraciadamente, en algunos sectores aún no se percibe suficiente madurez. Temen perder la privilegiada posición que les han otorgado la división de Euskal Herria y la imposición. Por eso ven el proceso como una amenaza, cuando debería ser una oportunidad para todos.

Creemos que se equivocan, porque el pueblo vasco no acepta por más tiempo ofertas políticas basadas en la imposición. También ellos están haciendo esa reflexión. Esos partidos saben que, en la situación que se ha abierto en Euskal Herria, tienen que reconsiderar sus posiciones si no quieren alejarse demasiado de la sociedad vasca. Pero está por ver si los resultados de esa reflexión les llevan a sumergirse en el proceso democrático. Por eso, la llave la tiene la sociedad vasca. El proceso se acelerará desde la exigencia y activación popular.

Surgen muchas dudas en torno a la forma de resolver la cuestión de la territorialidad.

Es una de las cuestiones clave del proceso. España y Francia han levantado su primera trinchera en la división territorial. Y con una situación de imposición de muchos años, han cavado un profundo agujero. Pero la resolución del conflicto político debe abordar al conjunto de Euskal Herria. En los diálogos entre los agentes políticos y sociales vascos debe buscarse una formulación concreta para el reconocimiento de la realidad nacional de Euskal Herria; teniendo en cuenta la actual realidad institucional, pero sin que la profundidad de ese agujero se convierta en un problema insalvable.

Es evidente que los ritmos serán diferentes. ¿Ven opciones de que en Ipar Euskal Herria se produzcan también cambios significativos?

Está claro que la confrontación con los dos estados ha tenido una evolución diferente y que la percepción de la sociedad y la evolución del nacionalismo tampoco ha sido la misma. Eso debe tenerse en cuenta, y puede influir en los ritmos y las formas. Pero en cuanto a los contenidos, siendo el conflicto político el mismo, las claves también son parecidas: reconocimiento y derecho de decisión. En Lapurdi, Baxe Nafarroa y Zuberoa existe una importante conciencia sobre eso, y desde sectores muy amplios se reivindica una institución propia que recoja el reconocimiento de Euskal Herria y que dote de los recursos necesarios para responder a sus necesidades. El reto es estructurar todo ello, con el objetivo de alcanzar el acuerdo democrático. La evolución de todo el proceso y la Conferencia Internacional pueden suponer un impulso.

PROYECTO POLÍTICO

¿Cuál podría ser la primera meta del proceso que se ha abierto en Euskal Herria? Históricamente la izquierda abertzale ha realizado propuestas concretas de cara a un marco democrático. ¿Se puede llegar a ese nivel? A priori, este proceso no lo garantiza, ¿verdad?

Además de superar las consecuencias del conflicto, se necesita el acuerdo democrático que ponga en vías de solución el conflicto político y que sitúe el suelo democrático. Ese es el primer objetivo del proceso: el reconocimiento de Euskal Herria y del derecho a decidir. Una vez instalado ese jalón, cada fuerza política tendrá la opción de presentar su propuesta. Será entonces cuando la izquierda abertzale haga la suya. Como usted dice, no hay garantía de que vaya a salir adelante. Eso depende del nivel de adhesión que sea capaz de recabar cada propuesta.

Siempre se han marcado como objetivo un Estado Vasco independiente. Después del paso histórico que acaban de dar, ¿cómo puede ser el camino hacia ese estadio?

Estamos recorriendo el camino hacia la independencia. Estamos estructurando el independentismo para que cuente con la referencialidad y el protagonismo que debe tener en la vida política de Euskal Herria. Hemos dado pasos importantes y hemos recibido el respaldo de muchos ciudadanos. Pero en este nuevo ciclo que acabamos de abrir, la izquierda abertzale tiene que prepararse para recorrer el camino hasta el final. Con una perspectiva a largo plazo, para reforzar las alianzas y recabar la adhesión de la mayoría de la ciudadanía. Y no sólo eso: debemos crear los mecanismos que nos permitan llegar a ser Estado; un Estado que esté al servicio de la ciudadanía y garantice la justicia social.

La construcción nacional debe ser el cimiento fundamental de la estrategia independentista. Y eso exige dar un salto importante en la organización, fortalecer la principal referencia política de la izquierda abertzale, de carácter independentista y socialista. Además, a medida que el proceso avance, deberán liberarse nuevas energías para la estrategia independentista, como las que hasta ahora han tenido otras funciones relacionadas con el conflicto. La izquierda abertzale se encuentra ante un gran reto, tan difícil como hermoso.

En lo que respecta a las fases, prevemos un proceso largo y escalonado mientras se crean las condiciones necesarias para dar el salto a la independencia. La primera batalla principal estará centrada en conseguir el reconocimiento de Euskal Herria y del derecho de decisión. Posteriormente, se puede prever la apertura de una fase de transición entre el reconocimiento del derecho de autodeterminación y su aplicación. Para esa fase de transición, la izquierda abertzale deberá hacer su propuesta táctica de cara a la consecución de la unidad territorial y a hacerse con nuevos recursos para profundizar en la construcción nacional. No se puede saber cuánto se prolongará esa fase; dependerá de las condiciones que seamos capaces de crear y del nivel de adhesión que recabe el proyecto independentista.

La crisis económica ha puesto en solfa todo el modelo. La izquierda abertzale, además del cambio político, asegura que también se necesita un cambio social. ¿Este proceso puede aportar algo en ese ámbito?

Tiene que hacerlo, sin duda. El proceso es integral y con muchas variables; entre otras, la del modelo social y económico. Euskal Herria necesita de mecanismos para responder a la situación actual, instrumentos que satisfagan las necesidades de la ciudadanía vasca. Y eso está estrechamente vinculado con el reconocimiento de Euskal Herria y del derecho a decidir. Incluso más en este momento en el que, desde el punto de vista económico, la dependencia respecto a España y Francia se está convirtiendo en un lastre.

¿Cuentan los estados con una oferta política para los vascos? El español, concretamente, sufre una profunda crisis. ¿Qué puede conllevar esa situación?

Los estados no tienen oferta política para Euskal Herria. El modelo que nos imponen no satisface los deseos de la ciudadanía vasca y no tiene respuestas para las demandas del pueblo vasco.

Ha citado la crisis del Estado español, y es cierto. Además de la económica, vive una profunda crisis política e institucional. El modelo autonómico creado a partir de la reforma política se tambalea. Y las disputas entre los poderes del Estado son constantes. A eso habría que añadir esa cultura política que se ha instalado en España por la que la disputa entre los partidos se desarrolla de forma agresiva y desmedida. El resultado es una inestabilidad estructural.

Sin oferta política y con la crisis estructural que padece, España es consciente de su debilidad estratégica en lo referente al proceso de Euskal Herria; de que en esa situación, el proceso va más allá de la resolución democrática y que adopta una dimensión estratégica. En el proceso no sólo está en juego el reconocimiento de los derechos de Euskal Herria, sino los escenarios que puedan abrirse con los siguientes pasos. Es una confrontación entre proyectos.

Por esa razón, se puede prever que el Estado español, consciente de su debilidad estratégica, tratará por todos los medios de entorpecer y embarrar el proceso político. El Estado no será un interlocutor fiable; nunca lo ha sido, pero menos ahora. Es posible que, a causa de ello, el proceso se bloquee. Y habrá que responder con iniciativas unilaterales, con reivindicaciones soberanistas unilaterales. Ahora más que nunca, el futuro es del pueblo.

Gara

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Bitácora sobre la visita a Alberto Pathistán al penal de máxima seguridad en Sinaloa


Martes 8 de noviembre, Culiacán Sinaloa, México

La comisión de visita a Alberto Patishtán Gómez al cefereso 8 norponiente, ubicado en el ejido La Chupa Rosa municipio de Guasabe, Sinaloa , llego a las ocho de la mañana a Culiacán después de haber arribado a las 7 de la mañana del aeropuerto de la ciudad de México. La comisión esta conformada por María Gabriela Patishtan Ruiz hija de Alberto, Sacario Hernández Hernández parte del pueblo creyente y Cecilia Santiago Vera del movimiento de solidaridad por la libertad de Alberto y de presos en Chiapas.
A las 11:30 de la mañana después de dos horas de viaje, se llega al cefereso 8 norponiente donde es atendida la comisión por una trabajadora social, la cual recibe la documentación necesaria de Gaby para realizar la visita con un pase provisional. A la 2:00 de la tarde, aproximadamente, Gaby ingresa después de una minuciosa revisión, y sale a las 2:40.
Alberto comenta que continúo su ayuno hasta el día 31 de octubre, también comenta que le fue sustituido su tratamiento contra el glaucoma por unas gotas contra el enrojecimiento de los ojos, el cual no solo es insuficiente sino que agrava su enfermedad, su encierro es de 23 horas al día en una celda individual. A pesar de esto se encuentra fuerte y animado, envío saludos y agradecimientos por la solidaridad a todos los compañeros atentos a esta lucha. La comisión se trasladó a Culiacán donde fue recibida en la casa de una familia solidaria de la otra Sinaloa. La comisión mañana se entrevistara con colectivos y organizaciones de derechos humanos. 

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De la guerra sucia - I


x Chk García

La implementación de estrategias de guerra sucia en el combate a la "subversión interna" da lugar a la conformación de estados terroristas. La guerra sucia hace del terror una política de estado. Es decir, guerra sucia es igual a terrorismo de Estado. La contrainsurgencia no es una lucha centrada en lo militar sino una lucha integral que reparte sus operaciones en lo político, en lo económico, en lo religioso, en lo ideológico, en lo cultural, con el fin de eliminar la "subversión interna".
En recuerdo de Pavel, Alexis, Carlos, Fernando, Soren, Verónica, Juan y de todxs nuestros muertxs caídos en la guerra sucia.




De la guerra en general y de la guerra sucia en particular.


El Subcomandante Insurgente Marcos, jefe militar del EZLN, en un reciente escrito sobre la geografía de la guerra moderna, apuntaba lo siguiente:

"Si el aspecto físico lo referimos a un ejército, es decir, a una organización armada, mientras más fuerte es (es decir, mientras más poder de destrucción posee), más posibilidades de éxito tiene.

Si es el aspecto moral referido a un organismo armado, mientras más legítima es la causa que lo anima (es decir, mientras más poder de convocatoria tiene), entonces mayores son las posibilidades de conseguir sus objetivos.

El concepto de guerra se amplió: se trataba de no sólo de destruir al enemigo en su capacidad física de combate (soldados y armamento) para imponer la voluntad propia, también era posible destruir su capacidad moral de combate, aunque tuviera aún suficiente capacidad física.

Si las guerras se pudieran poner únicamente en el terreno militar (físico, ya que en esa referencia estamos), es lógico esperar que la organización armada con mayor poder de destrucción imponga su voluntad al contrario (tal es el objetivo del choque entre fuerzas) destruyendo su capacidad material de combate.

Pero ya no es posible ubicar ningún conflicto en el terreno meramente físico. Cada vez más es más complicado el terreno en el que las guerras (chicas o grandes, regulares o irregulares, de baja, mediana o alta intensidad, mundiales, regionales o locales) se realizan."

[...]

"Pero la sentencia estaba dada para las guerras “más modernas” o “posmodernas”: son posibles conflictos militares que, por su naturaleza, sean irresolubles en términos de fuerza física, es decir, en imponer por la fuerza la voluntad al contrario.

Podríamos suponer entonces que se inició una lucha paralela SUPERIOR a las guerras “convencionales”. Una lucha por imponer una voluntad sobre la otra: la lucha del poderoso militarmente (o “físicamente” para poder transitar al microcosmos humano) por evitar que las guerras se libraran en terrenos donde no se pudieran tener resultados convencionales (del tipo “el ejército mejor equipado, entrenado y organizado será potencialmente victorioso sobre el ejército peor equipado, entrenado y organizado”). Podríamos suponer, entonces, que en su contra está la lucha del débil militarmente (o “físicamente”) por hacer que las guerras se libraran en terrenos donde el poderío militar no fuera el determinante.

Las guerras “más modernas” o “posmodernas” no son, entonces, las que ponen en el terreno armas más sofisticadas (y aquí incluyo no sólo a las armas como técnica militar, también las tomadas como tales en los organigramas militares: el arma de infantería, el de caballería, el arma blindada, etc.), sino las que son llevadas a terrenos donde la calidad y cantidad del poder militar no es el factor determinante.

Con siglos de retraso, la teoría militar de arriba descubría que, así las cosas, serían posibles conflictos en los que un contrincante abrumadoramente superior en términos militares fuera incapaz de imponer su voluntad a un rival débil."

[...]

"Sin embargo, la guerra está ahí y sigue ahí su cuestión central: la destrucción física y/o moral del oponente para imponer la voluntad propia, sigue siendo el fundamento de la guerra de arriba.

Entonces, si la fuerza militar (o física, reitero) no sólo no es relevante sino que se puede prescindir de ella como variable determinante en la decisión final, tenemos que en el conflicto bélico entran otras variables o algunas de las presentes como secundarias pasan a primer plano.

Esto no es nuevo. El concepto de “guerra total” (aunque no como tal) tiene antecedentes y ejemplos. La guerra por todos los medios (militares, económicos, políticos, religiosos, ideológicos, diplomáticos, sociales y aún ecológicos) es el sinónimo de “guerra moderna”.

Pero falta lo fundamental: la conquista de un territorio. Es decir, que esa voluntad se impone en un calendario preciso sí, pero sobre todo en una geografía delimitada. Si no hay un territorio conquistado, es decir, bajo control directo o indirecto de la fuerza vencedora, no hay victoria."


[...]

"Sí, las guerras ahora no se conforman con conquistar un territorio y recibir tributo de la fuerza vencida. En la etapa actual del capitalismo es preciso destruir el territorio conquistado y despoblarlo, es decir, destruir su tejido social. Hablo de la aniquilación de todo lo que da cohesión a una sociedad.

Pero no se detiene ahí la guerra de arriba. De manera simultánea a la destrucción y el despoblamiento, se opera la reconstrucción de ese territorio y el reordenamiento de su tejido social, pero ahora con otra lógica, otro método, otros actores, otro objetivo. En suma: las guerras imponen una nueva geografía." (Carta primera a Luis Villoro)



Dentro de la teoría militar (del siglo pasado) se hablaba de conflictos de alta, mediana y baja intensidad. Siendo los conflictos de alta intensidad los que correspondían a aquellos en los que el conflicto no tiene barreras geográficas y se desarrolla con tecnología militar avazada (pj. la primera y segunda guerra mundial). Por su parte, los conflictos de mediana intensidad son aquellos que involucran a dos o más países. Mientras que los conflictos de baja intensidad son aquellos que se llevan a cabo al interior de los estados y no entre estados, por lo que se manifiestan en "guerra irregular", es decir, aquellas operaciones militares en las que uno de los oponentes no es un ejército, sino un grupo guerrillero o un conjunto de milicias insurgentes. La Doctrina de Seguridad Nacional surgida en el marco de la guerra fria, o tercera guerra mundial, afirmaba que el enfrentamiento entre el bloque "capitalista" y el bloque "comunista", se manifestaba en lo que se llamó "la subversión interna" (conflictos de baja intensidad), la cual supuestamente era promovida y patrocinada por el bloque comunista como parte de un supuesto intento de revolución comunista mundial. La DSN fundamentó su orientación en que todo individuo era un amigo o enemigo; que América Latina se encontraba en guerra contra el comunismo mundial; que América Latina debía permanecer dentro del bloque de países capitalistas; que la guerra era global, total, indivisible y permanente; y que por lo tanto, todas las actividades colectivas o individuales habría que enmarcarse dentro de un escenario de guerra, en el que sólo hay cabida para estar a favor o en contra. Sobre la base de este escenario de guerra los teóricos de la DSN consideraron a las fuerzas armadas como garantes de la seguridad, del desarrollo y del progreso de las naciones.

Lo mismo en la guerra regular (o convencional) que en la irregular la lucha por la derrota moral del oponente cobra una importancia que hay que valorar adecuadamente. La destrucción moral del oponente puede hacer uso de distintas estrategias. La mentira y el terror, son tal vez, dos de sus más poderosas armas. Ambas confluyen en lo que conocemos como "guerra sucia". En la guerra sucia no existe declaración de guerra, no existe reconocimiento del oponente como fuerza beligerante, tampoco hay reconocimiento político, ni reconocimiento de los acuerdos de la Convención de Ginebra. En la guerra sucia se hace uso de fuerzas paramilitares y/o militares para atacar indiscriminadamente a la población civil para así generar terror y restar un posible apoyo a los insurrectos; además se ataca a los grupos bases de apoyo del fuerza oponente, se violan constante y permanentemente los derechos humanos (desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, violaciones masivas de mujeres, secuestro, etc.) y se hace uso de los medios de comunicación masivos para difundir mentiras, provocando así la desinformación y la manipulación.

La guerra sucia ha sido exportada a todo el mundo por el ejército gringo, sin embargo, fueron los franceses quienes desarrollaron inicialmente esta variante de lucha antisubversiva. Los generales franceses Roger Trinquier y Paul Aussaresses a partir de sus experiencias contrainsurgentes en Indochina y Argel teorizaron ampliamente sobre técnicas de guerra sucia (represión en zonas urbanas, allanamientos, fichaje, extorsión, tortura, desaparición), mismas que posteriormente aplicaron en toda Latinoamerica, empezando por Argentina tras el golpe militar de 1975. Sin embargo, fue desde 1961 que los militares franceses y sus pares gringos comenzarón a impartir cursos a militares de al menos 13 países latinoamericanos. La operación Cóndor, una de las operaciones contrainsurgentes más importantes en el siglo XX extendió la guerra sucia por toda américa latina: 50,000 asesinados, 35,000 desaparecidos, 400,000 presos, fue el saldo de la misma.

La Doctrina de la Seguridad Nacional fue diseñada para la participación del Ejército (obviamente con apoyo y asesoría externa) en conflictos de baja intensidad desarrollados al interior de los estados y por supuesto, como proyecto de intervención yanqui en toda américa Latina. Al respecto, en general, son tres las categorías de acción que la DSN presupone para los conflictos de baja intensidad, a saber: la contrainsurgencia, la insurgencia anticomunista y el contraterrorismo. En 2009 el Pentágono desclasificó un Manual de Técnicas Contrainsurgentes. En él se afirma que la insurgencia busca debilitar el poder gubernamental existente, su control y su legitimidad por medio de la violencia. A contraparte, la contrainsurgencia es vista como el conjunto de todas aquellas "acciones políticas, económicas, militares, paramilitares, sicológicas y cívicas que puedan ser tomadas por un gobierno para lograr su objetivo", que no es otro, sino la eliminación física de los insurgentes, quienes amenazan "la seguridad y bienestar de la población". En contrainsurgencia, dice el manual, “el lado que aprende más pronto y se adapta más rápidamente –la mejor organización para el aprendizaje– es el que usualmente gana”. Y en otro lugar, apunta: "Conducir una campaña de contrainsurgencia exitosa requiere de una fuerza flexible, adaptable, dirigida por líderes ágiles, bien informados y astutos culturalmente". En lo que respecta al contraterrorismo, este comprende toda las medidas ofensivas para prevenir, disuadir y responder al terrorismo. Las acciones contraterroristas son realizadas generalmente por fuerzas de élite altamente equipadas y entrenadas para ese propósito. Finalmente, en cuanto a la conformación de una fuerza insurgente anticomunista (aunque actualmente el comunismo no es visto por el ejército gringo como una amenaza real), esta no es otra sino la conformación de fuerzas paramilitares, apoyadas por las burguesías locales, nacionales y trasnacionales, entrenadas por la CIA, el ejército nacional y el ejército gringo, creadas con la intención de golpetear (sembrar terror y mentira) a las organizaciones insurgentes, a gobiernos populistas o nacionalistas, y por supuesto a todas aquellas organizaciones sociales que pudieran concentrar en determinado momento un amplio poder de convocatoria para cuestionar el gobierno en turno, pero también para crear un clima de desestabilización e ingobernabilidad, como actualmente está sucediendo en Siria y en otros países del norte de áfrica y medio oriente, donde la insurgencia paramilitar es activada para justificar intervenciones y derrocar gobiernos "enemigos".

Una de las estrategias de mayor impacto, por sus consecuencias graves y permanentes, dentro de las operaciones de contrainsurgencia, son las llamadas "Acciones cívico-militares". A dichas acciones se les considera civiles por contar con el apoyo y respaldo de amplios sectores reaccionarios de la burguesía nacional y trasnacional; se les considera militares por estar planeadas y ejecutadas por los ejércitos (nacionales y extranjeros), sus paramilitares y por mercenarios. Las Acciones cívico-militares son parte importante de los conflictos de baja intensidad o de guerra irregular y éstos se realizan en cuatro fases: 1. búsqueda de acercamiento entre el ejército y la población civil mediante la aplicación de "programas sociales"; 2. Identificación del sustento político y económico del enemigo; 3. Ubicación espacial y geográfica del enemigo; 4. Ataque al enemigo. En la cuarta etapa, que es el ataque al enemigo, se ponen en acción distintas operaciones militares, tales como la operación rastrillo, operativo envolvente, y los bombardeos indiscriminados donde lo característico es arrasar con todo aquello que tenga vida, sea humana, vegetal o animal; además usualmente, para cuando ya se está aplicando la cuarta etapa, ya se han eliminado o desterrado a líderes populares, reventado el tejido social de las organizaciones civiles, desaparecido, torturardo y asesinado a decenas de activistas. Guatemala, Colombia, Honduras, Nicaragua, México, Chile, son países donde aun quedan heridas abiertas por estas "sucias" acciones cívico-militares, que sin embargo, continúan aplicandose impunemente hoy.

Entre las acciones intervencionistas que Estados Unidos ha orquestado en su supuesta lucha contra el comunismo internacional, y que han seguido los postulados de la DSN, están: la Operación Mandrake en Bolivia, Operación Popeye en Laos, Operación Revuelta en Pánama, Plan Camelot en Chile, Plan Lasso en Ecuador y Colombia, Plan de Aldeas Estratégicas en Vietnam, Operación 20 en Cuba, Plan Colonia en Perú, Alianza Anticomunista en Argentina, Operación Tonton Macouts en Haití, Operación Rosa Blanca en Cuba, Operación Patria y Libertad en Chile, Escuadrón de la Muerte en Brasil, Operación Mono en Nicaragüa, Operación Gato en Venezuela, Halcones en México, Operación Guerreros Blancos en El Salvador, Operación Causa Justa en Pánama, y por supuesto el Plan Colombia, el Plan México, Plan Patriota, etc.

Aviación y contrainsurgencia. En un texto donde se analiza la participación de la fuerza área estadounidense en guerra de baja intensidad, se describen así las ventajas y desventajas del uso de la fuerza áerea en labores de contrainsurgencia: "El poderío aéreo es sumamente importante para COIN (contrainsurgencia). Tácticamente, ofrece a las unidades pequeñas la conciencia de situación, la movilidad y el poder de fuego necesarios para aplastar a los insurgentes y explota la vulnerabilidad de éstos impidiéndoles que concentren fuerzas o retengan posiciones fijas. Sin embargo, debemos tener cuidado de no exagerar el valor del poderío aéreo. La ventaja militar del punto elevado del poderío aéreo se convierte en una desventaja (o es irrelevante) en otras fases de COIN dirigidas a controlar poblaciones, que viven en el punto bajo. El poderío aéreo no puede proporcionar la presencia personal de un “policía en la esquina”, ni provee servicios comunitarios básicos. La población local puede buscar y solicitar asistencia de las fuerzas de tierra y otros representantes del gobierno en el área local, pero esencialmente no tienen contacto con el poderío aéreo. COIN e IW tienen que ver con la legitimidad del gobierno—gobierno próximo y personal. El contacto cara a cara no es un punto fuerte del poderío aéreo."

Entre los operativos contrainsurgentes más conocidos y donde la aviación ha tenido una participación importante, tenemos varios ejemplos en Colombia, donde la fuerza áerea no solamente bombardea indiscriminadamente a la población civil, sino particularmente, también realiza operativos de búsqueda y aniquilamiento de líderes rebeldes. Por ejemplo, el bombardeo al campamento internacional de paz de las Farc-Ep en 2008 donde murieron masacrados el comandante Raúl Reyes, 20 guerrilleros y 4 estudiantes mexicanos internacionalistas. Otro ejemplo similiar, fue el bombardeo al campamento donde se encontraba el jefe militar de las Farc-Ep, Jorge Briseño, alias "Mono jojoy", así como recientemente la operación Odiseo donde resultó muerto el jefe del secretariado de las Farc-Ep, Alfonso Cano, quien fue cazado después de dos años de persecución. Alfonso Cano se encontraba en las montañas de Tolimá, las más altas de Colombia ha inicios de 2011. Los satélites altamente especializados de la CIA y el pentágono poco sirvieron para rastrearlo pues la nubosidad espesa es una de las características más importantes de esa cordillera andina. De igual manera la fuerza áerea colombiana poco podía coadyuvar en la búsqueda y rastreo del comandante Alfonso Cano. Se dice que entonces, como parte de una amplia operación contrainsurgente, el ejército colombiano mandó miles de soldados para levantar un cerco a la columna guerrillera en la que se movía Alfonso Cano, así como dispersar a las otras columnas que hacían de círculos de seguridad a la columna del mando central, lo cual lograron después de varios meses. A punto de cerrarse la pinza, Alfonso Cano tuvo que abandonar las montañas de Tolimá. Algunos medios refieren que al descender de las montañas los satélites militares dieron con su paradero (es es la razón de que anduviera rasurado en el momento de su caída en combate). El mal tiempo, sin embargo, hizo que la columna del comandante Alfonso Cano, se les perdiera durante varios días. Cuando finalmente lo volvieron a localizar la fuerza áerea fue mandada a atacar, causando graves daños a la columna guerrillera pero sin logar matar a Alfonso Cano. Lamentablemente, a pesar de su amplio conocimiento del terreno y gran movilidad, el comandante Alfonso Cano fue ejecutado en una acción en tierra, en un enfrentamiento donde el llevaba las de perder pues no era acompañado más que por su guardia personal. Es decir, que la aviación y el uso de satélites militares altamente especializados, poco sirven si el clima presenta gran cantidad de nubosidad... ellos lo saben. Nosotros también tenemos que tomarlo en consideración.

A manera de conclusión provisional, podríamos afirmar que actualmente, y tal vez siempre ha sido así, aunque esto pudiera ser un arcaísmo, toda guerra es también una guerra sucia, por cuanto que en toda guerra se busca la derrota moral del oponente y para ello no hay mejor (o peor, que para el caso es lo mismo) manera que degradarlo, humillarlo, violarlo, torturarlo... En este sentido, es importante dejar en claro que la implementación de estrategias de guerra sucia en el combate a la "subversión interna" da lugar a la conformación de estados terroristas. La guerra sucia hace del terror una política de estado. Es decir, guerra sucia es igual a terrorismo de Estado. La contrainsurgencia no es una lucha centrada en lo militar sino una lucha integral que reparte sus operaciones en lo político, en lo económico, en lo religioso, en lo ideológico, en lo cultural, con el fin de eliminar la "subversión interna". "Los gestores de la guerra subversiva intentan silenciarla -dice un libro de técnicas en contrainsurgencia escrito por un oficial retirado del pentágono-, puesto que su avance depende en buena medida de la falta de conocimiento que tiene el oponente atacado sobre las tácticas y procedimientos que lo hieren." Es decir, necesitamos estudiar la represión y los operativos contrainsurgentes que se lanzan contra los movimientos sociales para así, en el mejor de los casos, tener capacidad de neutralizar dichos operativos y en el peor de los casos, saber como apoyar a la población reprimida.

En la siguiente entrega de esta serie de artículos comentaremos algunas historias de guerra sucia llenas de terror y mentira que merecen ser estudiadas con detenimiento.

Gracias

Noviembre 2011


noticiasdelarebelion.info

domingo, 6 de noviembre de 2011

En amplia operación de guerra contrainsurgente, muere en combate Alfonso Cano, Jefe del Secretariado de las Farc-Ep x Colombia Journal / Agencias



Desde inicios de 2011 venía desarrollandose una amplia operación contrainsurgente de guerra sucia para dar muerte al líder de las Farc-Ep, Guillermo Guillermo Sáenz Vargas, alias Alfonso Cano.

alfonso cano






NOTA. El artículo a continuación fue escrito en enero de 2011 y narra los pormenores de la operacion contrainsurgente que se estaba ejecutando contra las FARC-Ep. Hoy finalmente cayó, en combate, el comandante Alfonso Cano. En el Colombia Journal pueden consultar la versión original en inglés.

Hasta la victoria siempre!!





La caza del comandante de las FARC Alfonso Cano
Por Garry Leech - Colombia Journal

El ejército colombiano ha tenido numerosos éxitos dirigidos contra altos dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en los últimos años. Sus dos mayores éxitos fueron el asesinato de dos miembros del Secretaríado, Raúl Reyes en 2008 y Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy", el año pasado. Sin embargo, el líder de la guerrilla que la mayoría de los militares querian capturar o matar es el supremo comandante de las FARC, Alfonso Cano. En un esfuerzo por lograr su objetivo, el ejército colombiano ha desplegado 5.000 soldados con la única misión de localizar a Cano. Pero la tarea de localizar y dirigidas a la líder de las FARC está demostrando ser mucho más difícil que el asesinato de Reyes y el 'Mono Jojoy', debido a la elevada altitud y el terreno montañoso accidentado frecuente en el departamento del Tolima en el centro de Colombia, donde las FARC fue fundada en el año 1964.

Durante más de 40 años, las FARC fueron dirigidas por el legendario comandante Manuel Marulanda. Tras la muerte de Marulanda de un ataque al corazón en marzo de 2008, Cano se convirtió en el líder del grupo rebelde. Cano, cuyo verdadero nombre es Guillermo León Sáenz, fue dirigente estudiantil en la Universidad Nacional en Bogotá durante la década de 1970. Después de unirse a las FARC se involucró en actividades políticas del grupo guerrillero, entre ellos el Frente Patriótica (UP), partido en la década de 1980. Después de la UP fue diezmada por los paramilitares de derecha que asesinó a más de 2.000 miembros del partido, incluidos dos candidatos presidenciales y cuatro congresista electo, Cano se convirtió en el jefe de la nueva organización clandestina de las FARC y su partido político, el Partido Comunista Clandestino Colombiano.

La ayuda de EE.UU. bajo el Plan Colombia en los últimos diez años ha fortalecido notablemente el ejército colombiano. Sus soldados están bien entrenados en técnicas de contrainsurgencia y se benefician de la recolección de inteligencia de EE.UU. Las tropas también se pueden trasladar con rapidez a prácticamente cualquier lugar del país, gracias a los helicópteros Blackhawk previstos en el Plan Colombia. Mejorar la recolección de inteligencia ha sido un factor que contribuye en muchos de los ataques aéreos con éxito contra campamentos de las FARC, como los que causaron la muerte de Reyes y el 'Mono Jojoy'.

Pero Cano no es tan vulnerable a los satélites, aviones y el despliegue rápido de tropas colombianas en helicóptero. El comandante de las FARC se encuentra en lo alto de la Cordillera de los Andes donde se encuentran algunos de los terrenos más escarpados en Colombia, que está dominado por cañones profundos, picos que llegan a más de 14.000 pies y la nubosidad casi constante. De hecho, sólo hay un puñado de días durante el año en que las elevaciones más altas de las montañas en el sur del Tolima no están cubiertas por nubes.

Como resultado, ha sido difícil para los militares para detectar la ubicación de Cano con imágenes de satélite y aviones de reconocimiento. También ha sido difícil para el ejército el rápido despliegue de las tropas, porque es demasiado peligroso para los helicópteros operar en terreno montañoso cubierto de nubes. Según el teniente coronel Rodolfo Mantilla, comandante del Batallón de Montaña Caicedo, "El éxito es a menudo determinado por el clima. Cuando recibimos información de inteligencia sobre la guerrilla, tenemos que tratar de mantener que la inteligencia a veces durante días cuatro, cinco o seis hasta que el tiempo mejore y podamos poner en marcha una operación."

En lugar de confiar en el apoyo aéreo, la estrategia del ejército colombiano ha sido la inundación de la región con tropas de tierra en un esfuerzo por ganar control sobre el territorio. Pero ha sido lento para el ejército. Como explica Mantilla, "Nuestras tropas sólo se puede mover uno o dos kilómetros por día a causa de los cañones escarpados y las minas sembradas por la guerrilla. También es difícil, ya que sólo lleva a un civil para decirle a las FARC, donde nuestras tropas y podemos ser emboscados fácilmente. "

Mientras que algunas unidades del ejército están directamente comprometidas en la búsqueda y destrucción de en misiones dirigidas contra Cano, otros están tratando de consolidar su control sobre los últimos avances territoriales. La estrategia tiene la intención de ganar "los corazones y las mentes" de los campesinos colombianos que han vivido bajo el dominio de las FARC desde hace 45 años con el fin de socavar el apoyo local para la guerrilla. En 2008, el ejército comenzó a hacer frecuentes incursiones en aldeas remotas situadas en el municipio de Chaparral. Sin embargo, como ha ocurrido en muchas regiones de Colombia en la estrategia del gobierno de seguridad democrática, el avance del ejército en territorio controlado por las FARC ha implicado la comisión de violaciones de los derechos humanos.

Durante el primer año de los esfuerzos del ejército para extender el control estatal en el municipio de Chaparral, 823 campesinos fueron desplazados por las operaciones militares, de acuerdo con las estadísticas proporcionadas por la oficina, el Inspector General de la agencia del gobierno responsable de investigar abusos de derechos humanos. El gobierno del investigador local de derechos humanos, Claudia Peña, dice que también ha habido cuatro casos de "falsos positivos" en el municipio, donde el ejército ha ejecutado a civiles y los reportó como guerrilleros muertos en combate. Sin embargo, los residentes locales en una reivindicación pueblo de montaña que se ha producido el doble que el número de falsos positivos en su comunidad por sí sola. Un residente dijo que el ejército mató a aldeanos simplemente porque asumió que eran guerrilleros.

Es difícil obtener estadísticas precisas en relación con violaciones de los derechos humanos ya que, según Peña, "La gente ha sido atrapada en medio del conflicto y tienen miedo de decir quién es el responsable de los homicidios que se producen. Cuando una comunidad se niega a ayudar al ejército luego los soldados asumen que son guerrilleros. Lo mismo sucede cuando se niegan a ayudar a la guerrilla, que los acusan de ser informantes del ejército. "

Durante el año pasado, el ejército ha comenzado a consolidar su control sobre el territorio mediante el establecimiento de una presencia permanente en varios pueblos remotos de las montañas y aldeas. Una de estas aldeas es Santa Bárbara, donde el gobierno departamental ha construido un nuevo "mega-escuela" para servir a los 10.000 habitantes que viven en el pueblo y sus aldeas vecinas. Uno de los líderes de la comunidad local dice que el gobierno también proporcionó computadoras y bicicletas de forma gratuita. La nueva escuela, como es el caso con otras escuelas de la región, también tiene un propósito militar. Según el teniente coronel Mantilla, "Estamos poniendo en práctica programas en las escuelas del municipio para impedir que los niños que desean incorporarse a la guerrilla".

No todas las comunidades en las que el ejército ha establecido recientemente una presencia permanente han recibido la misma cantidad de atención como de Santa Bárbara. Hace tres meses, el ejército se estableció en el pueblo de montaña de Limón, al que se llegaba tras un día completo de viaje en jeep de cuatro ruedas motrices de la ciudad de Chaparral, donde tiene su sede el Batallón de Montaña Caicedo. El estado recientemente pavimentó la pista de tierra resistente que constituye la vía principal de acceso a esa región montañosa y que ahora tiene sólo dos horas para llegar a la remota aldea.

Pero al igual que muchos otras regiones ex-controlada por las FARC y que están ahora en manos del gobierno, el ejército constituye la única presencia estatal permanente. Representantes de la agencia gubernamental de Acción Social sólo visitan el pueblo de Limón, una vez a la semana y nunca se aventuran a las aldeas más remotas. Del mismo modo, la clínica de salud de Limón, que atiende a los 5.000 campesinos que viven en el pueblo y sus caseríos de los alrededores, sólo se cuenta con una enfermera, con un médico visita los domingos.

La mayoría de los campesinos que viven en Limón y sus aldeas vecinas viven en extrema pobreza, se mantienen través de la agricultura de subsistencia y el cultivo de un puñado de cultivos comerciales como el cacao y el café. Sin embargo, debido a que la mayor parte del cultivo se produce en las aldeas remotas, es difícil para los campesinos llevar sus cosechas al mercado en la localidad de Chaparral. Mientras que la nueva carretera ha ayudado, muchos aún tienen que transportar sus cosechas primero a lomo de mula por caminos de tierra de sus aldeas a Limón, un viaje que a menudo involucra una caminata de cuatro horas o más en cada sentido.

La mayoría de las comunidades de la región han vivido bajo el dominio FARC desde hace décadas. El líder de la comunidad de Limón, explica que las FARC estaba asegurado que no había violencia o crimen, y también que los agricultores no dañasem el medio ambiente. Bajo control estatal, se ha producido un aumento de la delincuencia y no hay mejora en la economía. De acuerdo con un líder de la comunidad de Limón, que pertenece a la comunidad local de Acción del Consejo (Junta Acción Comunal), "El ejército es la única presencia del Estado aquí. Necesitamos más inversión en tecnología y en infraestructura, como la mejora de los caminos que los campesinos pueden obtener sus productos al mercado más fácil. Esta es la única manera de eliminar la pobreza ".

Gran parte de la población local desconfía de la presencia militar y tienen miedo de que los guerrilleros podrían atacarlos si cooperan con las agencias gubernamentales. El deseo de parecer neutral se pone de manifiesto en las palabras de una mujer de 73 años de edad, de nombre Armelia, que ha vivido toda su vida en la aldea de Jasminia. Armelia dice que la guerrilla nunca molestó a la comunidad y tampoco lo hace el ejército. Sin embargo, desea que alguien la ayude a aliviar la pobreza extrema en que vive, afirmando que no ha habido ningún cambio en la situación económica y social durante su larga vida.

Mientras que muchos campesinos se esfuerzan por parecer neutral, algunos están involucrados en uno u otro bando en el conflicto. Uno de los residentes de Limón, explicó que muchas familias tienen niños en las FARC. Otro dijo que la pobreza extrema lleva a muchos a unirse a cualquiera de la guerrilla o el ejército. Según el teniente coronel Mantilla, a veces, cuando los campesinos de las regiones tradicionalmente controladas por las FARC quieren unirse a la guerrilla, el grupo rebelde les dice que se alistan en el ejército en lugar para que puedan actuar como informantes. Mantilla afirma haber descubierto a dos soldados de su batallón durante los dos últimos meses de 2010, que fueron miembros de las FARC que se habían infiltrado en su unidad.

No hay duda de que las FARC han sido heridos por un ejército colombiano más agresivo, que se ha beneficiado de más de $ 7 mil millones en ayuda de EE.UU. y la formación en la última década. La influencia de la guerrilla en las regiones donde se expandió su presencia durante los años 1980 y 1990 ha sido eliminado por completo o bien se ha disminuido significativamente en los últimos años. Algunos opinan que debido a que las FARC han tenido una presencia militar en la mayor parte de estas regiones ha conducido a menudo a las poblaciones locales ver a los guerrilleros como extranjeros. El fracaso del grupo rebelde para establecer vínculos estrechos con la población local permitió que el ejército colombiano regresara recién fortalecido y más agresivo para derrotarlo en esas regiones. Como resultado, la presencia de la guerrilla visible en el norte y el centro de Colombia, así como en los departamentos del extremo oriental de Guainía, Vaupés y Amazonas, ha sido prácticamente erradicada. Sin embargo, es difícil determinar en qué medida las FARC todavía tiene prescencia clandestina en estas regiones.

A finales de 2010, las FARC mantenían una importante presencia visible en las tres regiones del país: el sur-este (Meta, Guaviare, Caquetá y Putumayo), la sierra sur-central (sur de Huila y Tolima); y el sur -oeste (Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó sur). Incluso en estos bastiones tradicionales en donde las FARC se mantiene vinculada orgánicamente con la mayor parte de la población campesina, la guerrilla se han visto obligados a retirarse a las zonas más remotas.

A pesar de estos reveses, la fuerza militar de las FARC y el apoyo popular se mantiene relativamente intacto en sus bastiones tradicionales. De hecho, según un informe de 2010 emitido por la organización no gubernamental con sede en Bogotá Corporación Nuevo Arco Iris, más soldados y policías fueron asesinados en el 2010 que a la altura del conflicto en 2002. Sin embargo, muchas de estas muertes como resultado de acciones defensivas por las FARC como por ejemplo la siembra de minas terrestres, mientras que hace diez años, soldados y policías fueron asesinados en ofensivas guerrilleras a gran escala lanzada contra las ciudades pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, las FARC continúan llevando a cabo acciones ofensivas, la realización de más de 1.800 ataques en 2010, aunque a una escala mucho más pequeña que antes. Además, la inmensa mayoría de estos ataques se produjo en las tres regiones en las que las FARC mantiene una fuerte presencia en lugar de todo el país.

Muchos de estos ataques se han dirigido a los miles de soldados que están a la caza Alfonso Cano en el sur del Tolima. El teniente coronel Mantilla dice que es difícil determinar exactamente cómo muchos guerrilleros están protegiendo a Cano. Hay varios anillos concéntricos de seguridad en torno al comandante de las FARC, así como las unidades guerrilleras que se dedican a las operaciones ofensivas en la región. Hay también muchos miembros de la milicia FARC que viven en los cientos de aldeas y pueblos que se encuentran dispersos a lo largo de las montañas, así como en la ciudad de Chaparral.

A pesar de los muchos éxitos del ejército contra las FARC en los últimos años, continúa la lucha en sus esfuerzos por lograr avances significativos en los bastiones tradicionales del grupo guerrillero. En ninguna parte se ha mostrado la lucha más difícil como en las escarpadas montañas del sur del Tolima. En consecuencia, señala Mantilla, "Ha habido una gran cantidad de sangre derramada en estas montañas, por nuestros soldados y por la guerrilla. Esto no es una misión que puede llevarse a cabo en semanas o en meses. Va a tomar años ".


Muere Alfonso Cano


El máximo jefe de las FARC Alfonso Cano murió el viernes, abatido en una zona del suroeste colombiano, informaron las autoridades.

Su muerte es una resonante victoria para el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que llega apenas un año después de que el ejército abatió al comandante militar de los rebeldes. Sin embargo, no se trata de un golpe mortal para esta insurgencia campesina que tiene casi medio siglo de existencia.

Cano, por quien el Departamento de Estado norteamericano ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por datos que llevaran a su ubicación, fue abatido en combates en una región rural de Suárez, en el departamento de Cauca, al suroeste colombiano.

Era el hombre más buscado por militares y policías colombianos desde septiembre de 2010, cuando el ejército mató en un bombardeo al jefe militar de los insurgentes, Jorge Briceño, alias el "Mono Jojoy".

La muerte de Cano no significa la inminente desaparición de la última insurgencia izquierdista rebelde de Latinoamérica, dijeron analistas.

Víctor Ricardo, quien fue comisionado de Paz durante el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), cuando se adelantaron durante casi cuatro años fallidos diálogos de paz con las FARC, felicitó a las fuerzas militares, pero advirtió que para Colombia no era el fin de la guerrilla, que se cree está compuesta por unos 9 mil integrantes.

"Por supuesto hay que decirlo con mucha claridad, es un golpe a la moral (de las FARC), pero en ningún caso la gente se puede imaginar que eso puede llevar a la terminación de las FARC" , dijo Ricardo.Señaló que las FARC tiene una disciplinada jerarquía militar y siempre hay alguien esperando ascender.

Ricardo anticipó que la jefatura rebelde podría ser asumida por Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez"; o también por Rodrigo Londoño Echeverry, alias "Timochenko", o "Timoleón Jiménez", ambos miembros del secretariado.

La muerte de Cano, sin embargo, fue el más reciente de una serie de golpes al liderazgo rebelde que comenzaron en marzo de 2008, cuando el llamado "canciller" de las FARC, Raúl Reyes, fue abatido en un bombardeo en un campamento rebelde en Ecuador, al otro lado de la frontera.

Ese mismo mes, el venerado fundador de las FARC Pedro Marín, alias "Manuel Marulanda" o "Tirofijo" , murió por causas naturales en las montañas del país.

Varios comandantes más fueron abatidos y las deserciones rebeldes, incluyendo mandos medios, alcanzaron niveles récord. Todo eso ocurrió mientras Santos era ministro de defensa del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010) .

Los dos construyeron los éxitos militares gracias a miles de millones de dólares en ayuda militar de Estados Unidos, incluyendo entrenamiento e inteligencia, y Santos se posesionó en agosto del 2010.

Sin embargo, las FARC se han reagrupado en los últimos meses y la violencia rural ha aumentado, de manera que la caída de Cano favorece enormemente a Santos.

El gobernador de Cauca, Guillermo Alberto González, confirmó en diálogo telefónico la muerte de Cano. "Ya podemos dar la noticia que nos da a nosotros una gran tranquilidad...hace aproximadamente dos horas que nos lo confirmaron" los militares tras comprobar las huellas digitales, dijo González.

En el Cauca han ocurrido en los últimos meses las acciones más fuertes de las FARC.El militar indicó que el cadáver del rebelde sería llevado de inmediato a Popayán, capital del Cauca, pero no ofreció otros detalles de inmediato.

Sólo agregó que Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz, murió en combates en una zona rural de Suárez, municipio ubicado a unos 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Cano, un hombre de barba espesa y gafas visto como un representante del ala intelectual de las FARC, había enviado varios mensajes en videos al gobierno de Santos para sentarse a dialogar.

Sin embargo, el gobierno de Santos sostenía que las FARC debían dar muestras concretas de paz, como liberar a todos los secuestrados, antes de eventuales diálogos.

Ya desde inicios de este año el presidente Santos había dicho que la fuerza pública le respiraba en la nuca a Cano, sobre quien pesaban 119 ordenes de captura por delitos como homicidio, secuestro y extorsión, entre otros.

Por su parte, el ex presidente Pastrana dijo en diálogo telefónico que aunque Cano era descrito como el ideólogo de la guerrilla, siempre le llamó la atención que "nunca estuvo en la mesa de negociación" en aquellos años de diálogos entre el gobierno y las FARC.

"Este golpe tiene que poner a pensar a las FARC que la guerra la están perdiendo...es un punto de inflexión" para los rebeldes, dijo el ex mandatario.Antes de ingresar a la guerrilla, Cano "era de la clase media de Bogotá, tenía su estilo y guardaba cierta elegancia" , recordó el escritor y analista Alfredo Molano en diálogo telefónico.

"Era tímido", aseguró Molano, quien conoció al rebelde cuando ambos eran estudiantes en la Universidad Nacional a finales de la década de 1960 y comienzos de la de 1970. "Yo lo lamento mucho por él...lo lamento también porque esto pone unos puntos suspensivos a la posible aproximación que el gobierno estuviera haciendo para llegar a un acuerdo" , dijo Molano.

Explicó que el secretariado de las FARC no toma decisiones sólo, sino que depende del "Estado Mayor" o una instancia por debajo de una veintena de comandantes y donde la muerte de Cano va a crear un resentimiento y por lo tanto se cerraría a un acercamiento con el gobierno.

La muerte de Cano, dijo, "si bien puede ser un triunfo militar, puede ser un error político si el gobierno tenía dentro de su agenda una negociación"


Así fue la persecusión a Cano


julio 2011.

La operación "Rastrillo" que se adelanta en límites entre el Huila y Cauca, está tras la huella de Alfonso Cano, lider y comandante de las FARC. Ya en algunos operativos se han encontrado objetos que hacen parte de su menaje personal.

Se ha conocido que Alfonso Cano avanza por la Cordillera Central en impresionantes condiciones climáticas y geográficas, y es salvaguardado por sólo 12 hombres ya que sus 3 anillos de seguridad con alrededor de 500 hombres se dispersaron a raíz de la fuerte perssecución de más de 1.000 hombres del Ejercito Nacional de Colombia.


noviembre 2011

Durante más de ocho días, Alfonso Cano le huyó a la muerte. El operativo en su contra llegó a su punto máximo hace más de una semana, cuando un avión espía comenzó a seguir sus pasos por el Cauca. Lo detectó en el sector de Caldono, donde murieron 4 militares en un operativo en su contra. Sin embargo, la insistencia del operativo no paró ahí.

La primera información entregada por las autoridades sobre los pormenores que lograron dar con el máximo jefe de las Farc, revela que tras este intento fallido del Ejército, el rastro del guerrillero se perdió durante tres días. La clave fue la insistencia en su búsqueda que se pudo concretar sólo hasta este viernes en la mañana.

Fue entonces cuando los radares especializados del avión de la Fuerza Aérea lo detectaron en el sector conocido como Chileadero. El interés de las autoridades era iniciar cuanto antes el operativo, pero el mal tiempo impidió que el ataque se hiciera en la mañana. Cano había estado cerca a la zona de Buenos Aires, Jambaló y Toribío.

Ya en la tarde se autorizó adelantar la estrategia de bombardeo. El clima era apropiado para el ataque desde aire y tierra. Las bombas de la Fuerza Aérea dieron en el blanco, pero inicialmente Cano logró escapar con vida y luego se produjo el combate en el que, finalmente, murió.

El Ministro de Defensa señaló que Cano estaba "recién afeitado" y al momento del operativo era escoltado sólo por un grupo de catorce guerrilleros, aunque "sabíamos que se habían estado movilizando diferentes estructuras para protegerlo".


Más del comandante Alfonso Cano en Noticias de la Rebelión:

Entrevista a Alfonso Cano, líder de las Farc-Ep: "La confrontación en Colombia se ha prolongado demasiado. Luchar y clamar por la paz es expresión de un sentimiento profundamente popular y revolucionario."

Mensaje del cdte. Alfonso Cano de las Farc-Ep al gobierno de Santos, a la UNASUR, a Colombia

Por la dignidad de Colombia, Uribe debe renunciar!

viernes, 4 de noviembre de 2011

Denuncia de Alfredo López , preso en huelga de hambre. Exige justicia por la muerte de su hijo y libertad para l@s compañer@s.


A la Opinión Pública
A los Medios de Comunicación Estatal Nacional e Internacional
A los Medios Alternativos
A los Adherentes a La Otra Campaña
A la Sexta Internacional
A las Organizaciones Independientes
A los Defensores de los Derechos Humanos ONGs.
Preso Solidario de la Voz del Amate
Adherentes a La Otra Campaña del EZLN
Cautivos en el Penal n° 5 San Cristóbal de Las Casas Chiapas.
A causa de la injusticia que mi País México vive, día a día donde miles de personas son víctimas de explotación, maltratos, la violación a los derechos humanos, la discriminación solo por ser gentes pobres analfabetos nos humillan entre otros.
Como es nuestro caso fuimos detenidos arbitrariamente en el año 2007 junto con mi esposa Rosa López Díaz quien se encontraba embarazada de 4 meses donde sufrimos torturas físicas y psicológicas y de ahí nos trasladan al Cerrs. N° 5 y al paso de unos meses mi esposa dio a la luz a un varón donde nació con parálisis cerebral deforme de la cara sin tener movimientos en su cuerpo.
El pasado 25 de Octubre se agravó su situación de salud, mis familiares lo llevaron al hospital de Teopisca y no lo atendieron. Se trasladan al hospital del Clínica de Campo en San Cristóbal, con la desdicha de ser analfabeta recibieron nuevamente la negligencia médica.
Hoy mi hijo que tiene por nombre NATANAEI LOPÉZ LOPÉZ es difunto, todo por no recibir atención especializada, muchas veces solicité apoyo a las instituciones gubernamentales y jamás respondieron. Esto no quedará impune; siento un gran dolor en mi alma y clamo a Dios justicia por la injusticia que el mal gobierno y su gabinete ejercen en nuestras personas.
Es por ello que el pasado 29 septiembre unos nos declaramos en huelga de hambre, otros e ayuno y plantón por tiempo indefinido con el único fin de exigir justicia y nuestras libertades que nos ha robado.
Hoy llevamos ya 35 días de huelga y nuestro estado de salud se va deteriorando con síntomas de mareos, jubilación de vista, dolor de cabeza y pérdida de memoria hasta hoy el gobierno no ha respondido a nuestra demandas. Por eso hoy denuncio públicamente estas irregularidades que estoy y estamos viviendo. Una vez más exhorto al C. Lic. Juan Sabines Guerrero a tomar acciones urgentes en el estado que nuestras personas se encuentran, cualquier complicación de nuestra salud o pérdida humana hago responsable a Sabines, no estoy ni estamos dispuestos a pagar un delito que jamás cometimos.
Exijo nuestras libertades inmediatas e incondicionales de todos los que estamos en la lucha por la justicia, Enrique Gómez Hernández, Penal n° 14 el Amate, Juan Collazo Jiménez que se encuentra en huelga de hambre en el Penal n° 6 de Motozintla. Así mismo exijo al gobierno Federal por la libertad inmediata de nuestro compañero Alberto Patishtán Gómez que se encuentra en el Cefereso n° 8 de Guasave Sinaloa. Por último invito a toda la Sociedad Civil estatal Nacional e Internacional a sumarse en nuestro dolor. No es justo sufrir y pagar algo que no se debe mucho menos cobrando la vida de un inocente.
Ya basta de discriminación
Ya basta de humillaciones
Todos a la verdad y a reclamar justicia y libertad
para todos los presos políticos del país. Hasta la victoria
Fraternalmente.
Alfredo López Jiménez Solidario de la Voz del Amate, Penal n° 5 de San Cristóbal de Las Casas – Chiapas